Caminante del mar, a
cechando la orilla
cechando la orilla
poblada de ciudades que han muerto
Un barco de ensueño
abre
un surco frágil
y encalla
cicatriz en mi piel
Cruza las torres
de este silencio
de este silencio
que me crucifica,
al otro lado de tu rostro
Capullos donde escondo
la huella de la infancia,
el resquicio vano
de lo que fui,
de lo que quise ser,
anhelo por el que lluevo sombras

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